lunes, 26 de noviembre de 2018

¿Oficinistas, marcianos o zombis?

Nuestros personajes, ya sean oficinistas, ya sean marcianos, ya sean zombis, habrán de ser verosímiles. Es decir: creíbles. Aunque nunca serán verídicos, pues no habitan en el mundo real. Jamás podremos encontrarnos a Ana Ozores o a Sancho Panza caminando por la calle; salvo que se trate de una actriz o actor.

Si nuestros personajes son oficinistas, estaremos trabajando un argumento realista. Esto es: los acontecimientos que referimos pueden darse o haberse dado en la realidad.

Si nuestros personajes son marcianos, estaremos trabajando un argumento de ciencia ficción. Esto es: los acontecimientos que referimos podrían darse o haberse dado en la realidad.

La ciencia ficción se nutre del elemento especulativo: especulación científica, tecnológica o histórica. Sin elemento especulativo, no hay ciencia ficción.

Si nuestros personajes son zombis, estaremos trabajando un argumento de fantasía. Esto es: los acontecimientos que referimos no podrían darse ni haberse dado en la realidad. Este tipo de literatura se ubica en la esfera de lo sobrehumano.

Elijamos oficinistas, marcianos o zombis; debemos provocar que el lector abandone temporal y parcialmente el fragmento de realidad en la que se encuentra sumergido. Y esto solo lo conseguiremos dotando a nuestras historias de credibilidad.

Lograremos imprimir verosimilitud a nuestras historias creando cadenas de acción coherentes (El argumento I) y personajes conflictuados que se ven obligados a luchar contra sí mismos o contra el mundo para satisfacer sus objetivos vitales ( La ficha de cada personaje).

Así, llegamos a la conclusión de que todas las historias se cuentan del mismo modo y de que todas las historias ya están contadas. Varían las ambientaciones, los estilos narrativos, los enfoques, etc.; pero los conflictos del Hombre no cambian, por muchos siglos que pasen. Lo único que diferencia unas historias de otras es la sensibilidad y la visión del mundo de cada autor. Y es en este punto donde reside la originalidad.


Bueno, no nos demoramos más y damos paso a la página titulada ¿Argumento realista, de ciencia ficción o de fantasía?

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