viernes, 5 de marzo de 2021

Recursos estilísticos III

 

En este artículo vamos a revisar tres recursos que pueden mejorar nuestro estilo:

1. Modificación lugares comunes. Los lugares comunes están constituidos por las frases hechas y expresiones que utilizamos de manera habitual (llover a cántaros, dar gato por liebre, ojos como platos, quedarse de piedra). Los evitaremos al utilizar la voz del narrador en sentido estricto; en este caso efectuaremos variaciones (llorar a cántaros, dar perro por liebre, ojos leonados, quedarse de mármol). Ahora bien, son admisibles cuando los personajes hablen y piensen; no obstante, haremos uso de ellos con sumo cuidado.

 

2. Empleo de figuras literarias. Las figuras literarias suponen manipulaciones del lenguaje con la finalidad de embellecerlo. Las utilizaremos en los momentos pertinentes.

A continuación, vamos a explicar e ilustrar algunas de ellas:

Onomatopeya

La onomatopeya supone una imitación de un sonido que no es propio del lenguaje humano.

Cuando lo evoque o imite mediante la repetición de varias sílabas, la escribiremos con comas.

Ejemplos:

Ja, ja, ja.

Bla, bla, bla.

 

Si constituye un sustantivo y no supera las tres sílabas, la escribiremos conformando una palabra.

Ejemplos:

Son puro blablabá.

Una especie de glugluglú.

El tictac.

El zigzag.

El dindón.

 

Nota: Cuando se trata de un sustantivo, podemos anteponer un determinante.

Ejemplos:

Su jajajá me pone enferma.

Ja, ja, ja. ¡Qué bien lo pasamos!

 

Si dicho sustantivo contiene más de tres sílabas, lo escribiremos separando cada sílaba mediante coma.

Ejemplo:

Aquel toc, toc, toc, toc retumbaba en mi cabeza.

Aquel toctoctoc retumbaba en mi cabeza.

 

Cuando evoque o imite un sonido cuyas repeticiones se identifiquen con una sucesión continua, la escribiremos con guiones.

Ejemplos:

Ra-ta-ta-ta (metralleta).

Chas-chas-chas (tijeras).

Taca-taca-taca (taconeo).

 

Nota: Escribiremos en redonda las onomatopeyas en nuestros textos.

 

Oxímoron

El oxímoron consiste en una expresión configurada mediante palabras que poseen significados contradictorios.

Ejemplos: Música callada, nieve negra, silencio musical, etc.

Mis libros están llenos de vacíos (Augusto Monterroso).

 

Hipérbole

La hipérbole consiste en una exageración.

Ejemplo:

Tanto dolor se agrupa en mi costado

que por doler me duele hasta el aliento.

Miguel Hernández.

 

Ironía

La ironía consiste en expresar lo contrario de lo que se quiere decir, de tal modo que el verdadero sentido quede patente.

Ejemplo: Comieron una comida eterna, sin principio ni fin… (Francisco de Quevedo).

El autor pretende expresar que no comieron nada.

 

Prosopografía

La prosopografía consiste en una descripción de los rasgos externos de una persona o animal.

Ejemplos:

Moreno de verde luna,

Voz de clavel varonil.

Federico García Lorca.

 

Y este cutis amasado

con aceituna y jazmín.

Federico García Lorca.

 

Etopeya

La etopeya consiste en una descripción del carácter de una persona.

Ejemplo:

Murió don Guido, un señor

de mozo muy jaranero,

muy galán y algo torero;

de viejo gran rezador.

Antonio Machado.

 

Retrato

El retrato consiste en la fusión de la prosopografía y de la etopeya.

Ejemplo:

Tiene mustia la tez, el pelo cano,

ojos velados por melancolía;

bajo el bigote gris, labios de hastío,

y una triste expresión que no es tristeza…

Lo demás, taciturno, hipocondríaco,

prisionero en la Arcadia del presente.

Antonio Machado.

 

Zoografía

La zoografía consiste en la descripción de un animal.

Ejemplo: Platero es pequeño, peludo, suave (Juan Ramón Jiménez).

 

Cronografía

La cronografía consiste en la descripción de una parcela temporal.

Ejemplo: Una tarde parda y fría de invierno (Antonio Machado).

 

Topografía

La topografía consiste en la descripción de las características de un ambiente, lugar o paisaje.

Ejemplo:

Sobre el monte pelado,

un calvario.

Agua clara

y olivos centenarios.

Por las callejas

hombres embozados,

y en las torres

veletas girando.

Eternamente

girando.

¡Oh, pueblo perdido,

en la Andalucía del llanto!

Federico García Lorca.

 

Pragmatografía

La pragmatografía consiste en la descripción de objetos y acciones.

Algunas pragmatografías del poema Muerte de Antoñito el Camborio (Federico García Lorca):

Les clavó sobre las botas

mordiscos de jabalí.

En la lucha daba saltos

jabonados de delfín.

Bañó con sangre enemiga

su corbata carmesí.

 

Doble sentido: dilogía y silepsis

El doble sentido consiste en establecer un «juego» con los diferentes significados que contienen algunas palabras. Se nutre fundamentalmente de la polisemia y la homonimia.

Las palabras polisémicas poseen varios significados.

Ejemplos:

Cardenal (sustantivo) puede significar ‘moratón’ o ‘prelado’.

Niña (sustantivo) puede significar ‘niña’ o ‘parte de los ojos’.

 

Las palabras homónimas pueden ser homógrafas u homófonas.

Las palabras homógrafas se escriben igual aun siendo dos palabras diferentes.

Las palabras homófonas se escriben de modo distinto aunque su pronunciación sea igual.

Ejemplos:

Palabras homógrafas: rosa (adjetivo, ‘color’) y rosa (sustantivo, ‘flor’).

Palabras homófonas: hierro (sustantivo, ‘metal’) y yerro (sustantivo, ‘error’).

Palabras homófonas: vienes (verbo, ‘venir’) y bienes (sustantivo, ‘fortuna, posesiones’).

 

La dilogía, equívoco o antanaclasis consiste en «jugar» con dos términos procedentes de un proceso polisémico, homófono u homógrafo.

Ejemplo de dilogía por polisemia:

Miró a mis niñas,

a las niñas de mis ojos.

 

Ejemplo de dilogía por homofonía:

Algún día los hierros

de tus balcones

presenciaron a solas

yerros mayores.

Anónimo.

 

Ejemplo de dilogía por homografía:

No siempre es rosa la rosa.

 

La silepsis consiste en «jugar» con un término procedente de un proceso polisémico u homógrafo.

Ejemplos de silepsis por polisemia:

Salió de la cárcel con tanta honra, que le acompañaron doscientos cardenales.

Francisco de Quevedo.

Quisiera ir a China para orientarme un poco.

Blas de Otero.

Orientarse como verbo con dos significados (‘orientarse direccional o emocionalmente’ o ‘parecer oriental’). El último significado es propio del autor.

 

Ejemplo de silepsis por homografía: Donde el engaño con la corte mora (Luis de Góngora).

Mora como adjetivo (‘musulmana’) y como verbo (‘habitar’).

 

3. Empleo de neologismos. Un neologismo supone una palabra de nueva creación; por lo tanto, no está recogida en el Diccionario de la lengua española (DLE). Podemos inventarlos por composición y derivación.

Neologismos por composición (palabras compuestas); por ejemplo, sacapensamientos.

Neologismos por derivación (afijos). Los afijos son partículas que se dividen en prefijos (al principio de la palabra) y sufijos (al final de la palabra). Mediante la derivación solemos modificar la categoría gramatical del vocablo. Por ejemplo, partimos de cielo (sustantivo) y lo transformamos en un verbo: encielar. Hemos añadido el prefijo en‑ y el sufijo ‑ar a ‑ciel‑.

Ejemplos:

De nube, ennubecer.

De azul, azuleante (sin cambio de categoría gramatical).

De toalla, entoallar.

De coche, encochar.

De pirámide, empiramidar.

De rosa, desrosar.

De rosa, desrosado.

De nacer, desnacido.

De hueco, deshuecar.

De Natalia, natálica; por ejemplo, natálicas travesuras.

De Javier, javierino; por ejemplo, javierinos pensamientos.



viernes, 5 de febrero de 2021

Recursos estilísticos II

 

En este artículo seguiremos mencionando recursos para aplicar cuando las palabras no fluyan:

1. Anotaremos en una libreta combinaciones inesperadas y coherentes de palabras sencillas. Podemos fusionar animales, objetos, plantas y fenómenos de la naturaleza con estados de ánimo o cualidades que describan el carácter para consultar en el futuro.

Ejemplos:

Caracoles nostálgicos de la memoria.

Se despertó entre los velos huraños de la madrugada.

Montes de espliego intranquilo.

Lluvia testaruda.

 

2. Realizaremos listas con adjetivos que definan el estado de ánimo y el carácter, con adjetivos que expresen colores, formas, sonidos, olores, sabores y sensaciones táctiles. Así, cuando nos bloqueemos, las revisaremos.

Estados de ánimo (estar): feliz, triste, aburrido, melancólico, avergonzado, aterrado, somnoliento, exasperado, enamorado, sorprendido, atribulado, deprimido, orgulloso, perturbado, encolerizado, atolondrado, consternado.

Carácter (ser): huraño, mordaz, metódico, gruñón, sádico, estúpido, inteligente, excéntrico, despiadado, sarcástico, cínico, traicionero, tímido, ingenuo, quisquilloso, egoísta, incisivo, pertinaz, pérfido, mezquino, holgazán, testarudo.

Colores: rosa, rojo, burdeos, borgoña, púrpura, granate, carmesí, lila, morado, violeta, azul, índigo, cerúleo, gris, verde, amarillo, marrón, blanco, negro.

Formas: almendrado, ovalado, ahuevado, triangular, piramidal, rómbico, hexagonal, abollado, estrellado, ventrudo, jorobado, curvado, abocinado, acampanado, aplastado, aguileño.

Sonidos: crepitante, chirriante, melodioso, ruidoso, crujiente, silente.

Olores: fétido, maloliente, fragante, cítrico, amaderado, rancio, agrio.

Sabores: dulce, amargo, ácido, agrio, rancio, picante, amaderado, salado, agridulce.

Sensaciones táctiles: helado, glacial, frío, templado, tibio, caliente, hirviente, suave, aterciopelado, rugoso, húmedo, seco, urticante, corrosivo, abrasivo, glutinoso, pegajoso, endurecido.

 

Colores y formas impresionan la vista; sonidos, el oído; olores, el olfato; sabores, el gusto, y sensaciones táctiles, el tacto. Al trabajar con los cinco sentidos, crearemos imágenes sensoriales y procuraremos sensaciones en la mente del lector. Si los mezclamos, efectuaremos imágenes sinestésicas. Las sinestesias bien trabajadas son importantes en literatura.

Ejemplos de sinestesias:

Silencio ácido y verdoso.

Silencio: oído.

Ácido: gusto.

Verdoso: vista.

 

Silencio amarillo y glutinoso.

Silencio: oído.

Amarillo: vista.

Glutinoso: tacto.

 

Perfume crujiente y ovalado.

Perfume: olfato.

Crujiente: oído.

Ovalado: vista.

 

Exhaló un suspiro redondo y violeta.

Suspiro: oído.

Redondo: vista.

Violeta: vista.

 

Nota: No abrumaremos al lector con una cantidad ingente de imágenes sensoriales y sinestésicas. Emplearemos las técnicas para embellecer el lenguaje esporádicamente. Nuestro estilo debe caracterizarse por la claridad, brevedad, sencillez, orden, agilidad y precisión, y de vez en cuando intercalaremos recursos poéticos.